Presentacion

"..No existen los lugares de paso, sino el viajero que pasa, guardando para siempre la esencia de los paisajes y las gentes que le acogieron un instante en su camino.."

viernes, 14 de agosto de 2009

12ª Etapa- (Russenes- Honningsvag)- 100 Kms
































Tierra indómita. Patria de lobos y de Renos; paraiso del viento y del agua. Cuna de Sami, esencia de la superación. Tragedia diaria, soledad, lucha, supervivencia. Donde los elementos se alían contra la dignidad de vivír. Aquí, en el fin del mundo tan sólo importa tu segundo vital, resistir, supervivir, aguantar a la ventisca polar y poder contarlo. El límite de lo humano está aquí, el umbral de las fuerzas, el corazón de la tierra salvaje. El Gran Norte.


Nunca antes había sobrepasado mis límites tantas veces. Las fuerzas de uno eran hilos que la ventisca movía a su antojo. Ella ha jugado conmigo y al final, me ha dejado seguir mi camino. Cuando entré de lleno en el Gran Norte, me di cuenta enseguida de que todo lo demás era otra cosa, otros límites, otra forma de vida. Aqui en un minuto todo cambia drásticamente, sin previo aviso. Estás a merced de los elementos mas duros y tu forma de ver las cosas cambia cuando visitas este lugar.


Estoy muy cerca de Nordkapp. Apenas 40 Kms me separan del final de la carretera de Europa. Pero las distancias las marcan los elementos. La ventisca golpea ahi afuera. La siento desde el confort que me brinda el Rica Hotel de Honningsvag. Se oye el susurro del viento gélido como recorre la bahia y las calles de este pueblo pesquero del Norte. Estamos en verano, pero por momentos la crudeza del ambiente llega a cotas insospechadas para los inviernos del sur de europa. Me he sentido un titere, un muñeco entre las garras de quien quiere jugar un rato y luego se aburre y te deja escapar. Como los gatitos jugando con un pajarillo.


La etapa de hoy comenzó muy bien, con muchos animos y con un tiempo nublado, pero agradable. La costa del Mar de Barents me ofrecia estampas preciosas, con lugares reconditos sin nadie a kilometros a la redonda. Vi Ostreros, Cisnes cantores, multitud de pajaros diversos, Focas, Renos en la costa... zonas de playas desiertas. El tiempo cambió en cuestión de minutos y faltando unos 60Kms para Honningsvag, comenzó a ponerse negro el panorama. El viento de la costa apareció con rachas descomunales. Varios macro tuneles que pasaban bajo el mar, me esperaban en la parte final de la etapa. Sobre todo uno de ellos, de 7 kms de largo, el Nordkapptunnelen. Un tunel descomunal como todo aqui. Nada mas entrar, una bajada de 3 kms al 9 %, hasta pasar bajo el mar. Despues otros 4 kms al 9% de subida para volver a sobrepasar el mar y llegar a la costa. Brutal. Un frio enorme con hielo en las paredes y una sensación de ingravidez y desorientación bestiales. Cualquier vehiculo que se metia en el tunel parecia un reactor, con un sonido que te dejaba sordo. Al salír mas ventisca y mas tuneles de 3-4 kms. No sabia lo que era peor los tuneles o el temporal de afuera. Con tozudez extrema logré alcanzar poco a poco la bahia de Honningsvag. Multitud de casitas de colores y secaderos enormes de bacalao. Varios trasatlánticos amarrados en el puerto. Una flota de barquitos pesqueros daba color a la bahia. Tambien paravalanchas en las laderas, para proteger a la población en los meses del deshielo. Montañas de prados verdes y muy verticales rodean el último pueblo del Norte de Europa.


Canción del día: "Mi enfermedad" de Los Rodriguez.


"No existen los lugares de paso, si no los hombres y mujeres que pasan"





11ª Etapa Noruega- (Alta- Russenes)- 120 Kms











140 kms me separan de Nordkapp. Hoy alcancé las costa del mar de Barents, tras atravesar un conjunto de valles y montañas del interior de Finnmark. El mar de Barents es una parte del Oceano Ártico y en primavera recibe una explosión de Fitoplancton, base alimenticia del zooplancton y del krill y estos del Bacalao del Ártico y de las ballenas. Noruega es uno de los mayores cazadores de ballenas de todo el mundo, junto con Japón. Japón es el país mas caro del mundo. Noruega es el segundo país más caro del mundo. Curiosas coincidencias. Claro que siempre está la ciencia o los motivos de investigación, mejor dicho, como alegato a las innumerables masacres en los oceanos. Y no solo del Rorcual común, que es la especie permitida en un número exacto, si no tambien de otras especies protegidas y en peligro de extinción.
La tundra en su máxima expresión me ha golpeado de lleno en un recorrido brutal. El fuerte viento lateral casi me ha hecho desistir, pero al no haber nada en muchos kms más que algun grupo de renos, he decidido continuar hasta Russenes. Alli he abandonado la E6 y he cogido la E69 que bordea la costa hasta Cabo Norte.
He conocido a un ciclista Alemán muy cordial y que transmitía muy buenas sensaciones. Energía positiva. Me ha venido muy bien charlar con el en una estación de servicio muy próxima a Russenes, en Skidi. Se dirigía a Alta, de donde yo venía. Le expliqué la dureza de ese recorrido inhóspito con fuertes vientos y nada de refugio en 80 kms y con 3 puertos duros. Le di un sobre energético que me agradeció mucho. Él venía desde Helsinki y quería llegar hasta Oslo. Llevaba viajando mas de un mes y la verdad es que se le veia muy entero. Hacía al día unos 80 kms. Sin prisas y disfrutando del viaje cuando se podía. Habia tenido buen tiempo al principio, pero al llegar al norte de noruega, todo cambió. Nos reimos un rato de las inclemencias y de la dureza extrema de esta tierra y nos despedimos deseandonos mucha suerte en nuestra aventura particular. Es de agradecer encontrarte con algun loco con la casa a cuestas. Sólo me he tropezado al ciclista Noruego que iba a Tromso y a este aleman.
La burra es un poema. La rueda trasera es un ocho. Llevo siete radios partidos y para colmo hoy se rompio la parrilla. Tuve que poner una cinta de embalar de Olnasa para sujetarla bien. Espero que aguante lo que queda de viaje.
Los renos me acompañan en muchos tramos del viaje. No suelen espantarse cuando pasas cerca. Subiendo un puerto de infarto, los tenía todo el tiempo a mi lado, como dandome animos.
Mañana es ya la penúltima etapa. 100 kms a Honningsvag. Las distancias aqui no las marcan los kilometros, si no las inclemencias del tiempo.
Estoy en la habitación nº 3 del motel de carretera de Russenes. Aqui no hay mas que un camping, el motel , una tienda de souvenirs y una gasolinera. Es la entrada al Olfjord, un brazo del mar de barents.
Los pasillos del motel estan adornados de grandes fotografias de las estrellas de cine y cantantes de Rock. Marilyn, Elvis, Madonna, Bono, Sinatra, Eric Clapton, Joe Cocker...tambien hay un salon agradable para la lectura y el relax. Alli me he leido el penúltimo capítulo de mi libro de viaje. Guardo el último para mi llegada a Cabo Norte.
Canción del día: "El sitio de mi recreo" de Antonio Vega.
"Sobrevivir responde a la necesidad primitiva que todos guardamos en lo mas profundo. Lo demás no importa."

10ª Etapa Noruega- (Storslett- Alta) 175kms







Estuve 24 horas metido en la cabaña. 14 de ellas durmiendo. Me vendrán bien para afrontar el tramo final de mi viaje. Físicamente estoy bien, salvo por el fuerte dolor en el talón izquierdo. El día ha salido cubierto de nubes y con mucha lluvia. El viento es helador. Los lugares son inhospitos. Poco poblados y con distancias enormes entre las pocas zonas con gente. Las costas son espectaculares. Estoy en la parte final del viaje. Apenas 300 kms me separan del final. Algo me dice que lo peor, climatologicamente hablando, está por llegar. Los huesos están entumecidos de tanta humedad. La ropa no se puede secar de un dia para otro. La estufa de la cabaña me ayudó a secar los pantalones largos y las prendas interiores de hoy, que de nuevo se quedaron empapadas. Los kilos de mi cuerpo, han ido perdiendose por el camino hasta aqui. He debido adelgazar 6 kilos facilmente. Estoy bien, pero retener el calor corporal con tan pocas calorias, cuesta muchisimo.
Alta es la ultima ciudad de cierta entidad, antes de afrontar la última parte de la peninsula Noruega. Cercana a Suecia, está emplazada en la meseta Finnmarksvidda, con zonas de gran vegetación y muy fria. Está situado a orillas del Altafjorden. Dicen que hay un clima templado similar al sur de Noruega y pocas precipitaciones anuales. Pues a mi me ha tocado la excepción, claro está.
Debería de ver ya el sol de medianoche. Aqui, en los meses de verano, en Julio, agosto, se puede apreciar toda la noche el sol. No se pone en las 24 horas, si no que crea una parabola en el horizonte sin desaparecer. Con las nubes, lo único que percibo es que no oscurece por la noche. Te despiertas a las 3 de la madrugada y parece que son las 12 del mediodia. Espero que en el Cabo Norte pueda ver el espectáculo del sol de medianoche.
Mañana pondré rumbo a Russenes. Debo atravesar una zona interior bastante despoblada y azotada por vientos laterales, con el fin de alcanzar ya la costa que no abandonaré hasta llegar a Honnisgvag y de alli a Nordkapp. El día se presenta duro, pero es la antepenúltima etapa del viaje, si todo va según lo previsto. El cuerpo me pide tregua.
Canción: "Blowing in the wind" de Mr Bob Dylan.
"La respuesta está en el aire".-

9ª Etapa Noruega- (Nordkjosbotn- Storlett)-160kms













El mapa de carreteras se ha convertido en mi enemigo íntimo. No puedo mirarlo sin ponerme a temblar. La fobia del viajero agotado de tanto esfuerzo y tanta soledad en vena. La "locura" sigue su proceso habitual en estas situaciones. Espera su oportunidad para manifestarse primero en momentos controlados o conscientes y más tarde con toda su crudeza en un juego que el inquilino cree controlar. Es ese caracter jovial, lo que te hace creer que eres tu el que controla esas emociones fuera de lugar, pero en realidad es el camino usado por la demencia para perturbar la cordura de todos los viajeros sometidos a la soledad y a la crudeza extrema de los elementos de su camino. Comienzas hablando solo, interiormente sin mentar palabra y sonries a veces cuando eres consciente de tu conversación contigo mismo. Más tarde con el paso de los días + cansancio+desesperación llegas a hablar en alto e incluso te contestas. Según pasan las jornadas, te reprochas y te maldices a ti y a los elementos, creyendo que todo forma parte de una estrategia para hundirte y abortar tus intenciones de llegar a tu destino. El mundo entero contra ti. Llegas a humanizar a tus objetos cotidianos como a la burra, hablando con ellos. Esto me recuerda a la pelicula de "Naufrago" de Tom Hanks cuando hablaba con su pelota "Wilson" como único compañero y amigo.
Hoy el tiempo fué fatal. Mucha lluvia, viento y mucho frío. Mis fuerzas andan bien, pero las inclemencias del tiempo minan una moral hecha a prueba de bombas. Terco y obstinado, el aragonés errante continua con su periplo por el Gran Norte, en busca de emociones en el tránsito hasta el Cabo Norte, donde todo empieza y todo acaba. Peregrino en cueros frente a las fuerzas de la naturaleza. El que quiera aventura de verdad que se pase por Finmark y verá lo que es bueno. El invierno por aqui debe ser una autentica tortura para los cuerpos acostumbrados a calefacción y pies calentitos.
Ahora las distancias entre pequeños núcleos habitados, son enormes. Debes estar seguro de tus posibilidades cuando emprendes el viaje, porque las montañas desoladas te esperan y con ellas la ventisca que aparece cuando menos te lo esperas. Llegar a tus límites no es nada dificil por aqui y tampoco sobrepasarlos 10 veces por día. El cuerpo es sabio y te dicta en cada momento su estado y sus posibilidades. Hay que escucharlo, porque tarde o temprano te pasara factura. Nunca perdona, nunca olvida. El cuerpo tiene memoria. Eso está claro.
Mañana intentaré llegar a Alta, última ciudad de importancia antes de Cabo Norte. Estoy en plena Tundra norteña. Las decisiones cada vez tienen mas importancia. Hay menos capacidad para rectificar y una mala decisión puede provocar una pequeña catastrofe. El tiempo siguen dandolo horrible. Una macroborrasca se ha instalado en el tercio norte de la peninsula Escandinava. Por aqui es lo normal vaya. Para un ibérico como yo, que segun su calendario estacional deberia estar en la playa o en una piscina abrasado de calor y con la cervecita refrescando el gaznate, la verdad es que no deja de ser durisimo. Dos inviernos en menos de un año. El cuerpo me pregunta que es lo que está pasando. ¿donde está Benidorm? Y las chicas en bikini??? En lugar de eso, Renos, samis tapadas hasta los tobillos y nieve en las cunetas. Pobre diablo!!
Canción del día: "El chiringuito" De George Dann.
"...Sólo los hombres y mujeres fuertes como la roca pueden sobrevivir aqui, en el gran norte..."

8ª Etapa Noruega- (Narvik- Nordkjosbotn)- 190 Kms
















Hoy grité de rabia unas cuantas veces sobre la bicicleta. La impotencia de la desorientación. No había señalización ninguna de Andselv. Pregunté a un chaval que estaba de señalista en la carretera y me indicó que estaba a 5 kms. Creo que o se equivocó o no me entendió o no lo entendi. La cosa es que me pase de Andselv donde quería hacer noche y acabé en medio de la nada. Pregunté a una señora muy amable, donde podia dormir y me señaló un desvio por una pista de montaña hasta un lago y alli posiblemente encontraría un Hytter (una cabaña de monte) donde me podia hospedar. Llegué exahusto con casi 200 kms a mis espaldas. La cabaña la encontré a lado de un lago y un paraje muy hermoso. Tiene un sofa, un hornillo y una mesita. Me gusta. Me hace sentir mas integrado en la naturaleza que me rodea. Estoy en territorio Sami, con los renos dispersos por ahi y los lobos rondando los rebaños. Me empiezo a sentir un personaje de los cuentos del gran norte de Jack London, libro que me acompaña a diario. Enorme.
Hoy me tropecé con un ciclista Noruego que iba a Tromso y a Kireness. Anduvimos un rato pedaleando juntos y hablando de Noruega y de España. Iba un poco fatigado y se detuvo un rato antes de afrontar la última parte de su recorrido. Yo continué, porque me quedaban todavia bastantes kms. Veo bastantes moteros por la E6. Es una ruta sensacional para recorrerla en moto y en caravana.
Hoy tuve un percance que casi acaba con mis huesos en el piso. Habían asfaltado la carretera y habían dejado en el borde un escalón en el que mi rueda delantera se trabó. Estaba bajando y detras mia un camión y varios coches. Tuve que controlar la burra como pude y frenar antes de caer. Menos mal que me pude agarrar al quitamiedos porque ya me iba a caer al lado de la carretera con todo lo que ello hubiera supuesto con los vehiculos que me seguian. Me he quedado un rato en estado de shock. En fin, piensas que en el momento menos pensado te puede pasar de todo.
Canción del día: "Siempre" De Duncan Dhu, interpretada por Andrés Calamaro y Mercedes Ferrer.
"Las situaciones extremas nos hacen apreciar y valorar al máximo los pequeños detalles cotidianos con los tuyos".

7ª Etapa Noruega- (Fauske- Narvik)- 160Kms






















10 días de soledad. Pedales, agua, puertos, verde, solitario, estepario, Jack London, sufridor, feliz. No hay tregua ni en la orografía, ni en el clima, ni en las emociones. Nunca vi unos paisajes tan espectaculares. Un valle da paso a otro y otro, sin descanso con multitud de matices y rincones de ensueño.
El paso de los días hace mella en mi cuerpo. La espalda, el talón izquierdo, las manos, las piernas, los roces...todo el cuerpo es un dolor.
Estoy a 750 kms de Nordkapp (Cabo Norte). Espero tener las fuerzas y el ánimo suficiente para alcanzar el "Fin del Mundo", un lugar emblemático en la bitácora de los viajeros por el mundo. Allí termina la carretera europea. Es un sitio visitado desde antaño. Siempre tuvo una connotación mágica. El sol de medianoche en verano y las auroras boreales del invierno. Lugar de referencia para todos mochileros y lobos de mar.
Una mezcla de sensaciones me invaden, por un lado hecho de menos a mi gente, a mi familia y a mis amigos, tesoros que valoras más cuando sales de tu extrarradio. Por otro lado, me acostumbro a esta vida y a estos lugares de paso. A no saber donde dormiré hoy o si lograré llegar hasta mi destino mañana. Es un contínuo reto. Con las horas vienen a mi cabeza multitud de recuerdos y sensaciones casi olvidadas. Es un viaje al interior, donde visitas habitaciones casi abandonadas por el inquilino, consumidor del modo de vida standard de los tiempos modernos. Vease: trabajo, atasco, casa, guitarra (si me deja), amigos, noches locas, chicas locas, musica enlatada, series de tv horribles, necesidades consumistas, internet, visa, poesia urbana, etc.
El hotel victoria de Narvik me acoje dignamente, calado, chamuscado y fatigado. Narvik es una ciudad interesante de la mitad norte de noruega. Ofrece una estación de ski y un telesférico impresionante, para contemplar todo el valle de Narvik. Presenta parques y estatuas de niños jugando, tambien de un macro bebe y una señora anciana esperando el bus. Es un sitio muy chulo, la verdad.
Canción del día: "¿qué te voy a decír?" de Fito & Fitipaldis
"No habrás vivido hasta que no hayas vivido una noche en el Hotel de los desamparados"- Frase de Bukowski.- recuerdo de mis noches en el Hostal Ávila y sus desamparados.

jueves, 13 de agosto de 2009

6ª Etapa Noruega-(Mo i Rana- Fauske) 175 Kms











Hoy atravesé el circulo polar Ártico. Para ello tuve que subir desde Mo i Rana unos 85 kms inmisericordes. 7 horas sin parar de subir, llegando a desesperarme por completo. Un auténtico calvario para las piernas y la moral, pero un regalo inmenso para los sentidos. El paisaje se muestra desolado, mas inhospito que en jornadas anteriores. Al subir en altitud, se presentan las nieves perpetuas enseguida. Carteles de renos, rampas inteminables y merenderos dispersos. Eso es cuanto me acompaña en el largo recorrido hasta el circulo polar. Una vez en él, me hacen la foto de rigor (una motera muy amable), me reconforto por el esfuerzo y por el tesón de este testarudo y me dispongo a bajar a toda velocidad rumbo a Fauske.
El talón izquierdo me preocupa, porque de unos dias a esta parte viene dandome muestras de lesión grave. Me cruje al pedalear y el dolor ya va siendo irresistible. Hoy el tiempo ha sido genial, sol y buena temperatura, aunque arriba, en el ciculo polar el frio era intenso.
Mañana tengo pensado ir rumbo a Narvik, una ciudad ya importante de la parte norte de Noruega. El cuerpo va muy tocado, por los cambios de temperatura, lluvia, esfuerzos continuos...y la cabeza va su ritmo. Pequeños bajones que desaparecen cuando miro a mi alrededor o alcanzo una de las metas que me había planteado para este viaje: Llegar al cículo polar Ártico con la burra. Uno de esos sueños que nunca crees que puedan ser realidad. Con la fatiga del momento, no pude apreciar con toda plenitud la emoción de atravesar el ciculo polar.
Canción del día: "Fuente Esperanza" de Héroes del Silencio.
"He llegado a llorar literalmente sobre la bicicleta: Lágrimas de sufrimiento y tambien de emoción".

5ª Etapa Noruega- (Namsskogan- Mo i Rana)- 240Kms
















Larguísima jornada la de hoy. Salía a las 6:30 h de Namsskogan y llegaba a las 19:45 h a Mo i Rana. 240 kms de infarto. Hoy el tiempo se comportó, aunque amenazaba lluvia. Lluvia que descargó cuando llegué a Mo i Rana, claro. Es una teoria real la de que al llegar a tu destino rompe a llover. Hoy he pasado por multitud de valles y lagos enormes, cascadas, rios inmensos y fiordos. Un zorro se puso a pasear conmigo tranquilamente hasta que decidió introducirse en la espesura boreal. No sé ya cuantos puertos con rampas inhumanas he subido. Sobre las 12:45 h llegaba a Mosjoen tras 129 kms que se hicieron llevaderos, a pesar de las cuestas de 7 km/h que cada dos por tres aparecen. Es dificil llevar una velocidad de abordo mas o menos constante, porque todo es un rompepiernas.
Al salir esta mañana me abordaban pensamientos de abandono. Mi cuerpo estaba roto al principio. Y mi mente tocada y casi hundida. Poco a poco fui entrando en calor y a la soledad de la mañana fresca se le fueron arrimando las ganas de continuar.
De Mosjoen a Mo i Rana puertos y valles espectaculares sin nucleos de población y tan solo alguna granja dispersa o alguna cabaña de pescadores en los lagos y fiordos que encontraba a mi paso. Estoy entrando en la Noruega más salvaje, sin apenas población y con menos turismo que en el sur.
Cerca de Korjen al coronar un macropuerto eterno, mi sorpresa es que ante un túnel de 8 kms, me desvían hacía una estación de ski situada en lo alto de otro puerto, con rampas del 14%. Acabo reventao arriba del todo ante una panoramica indescriptible. Antes de eso un grupo de carneros ven como me retuerzo sobre el asfalto y deciden acometer al tipo que resopla con la casita a cuestas. Es entonces cuando decido emplear la bocina futbolera que mi amigo Beri me prestó por si algun oso intentaba atacarme. Con mis ultimas fuerzas y mi ultimo aliento vierto toda mi energia en el chuflete, desprendiendo un sonido atronador. Los pobres carneros que buscaban mi cadera para topetar, se quedaron con cara de interrogante y decidieron despeñarse ladera abajo en busca de otros pastos mas tranquilos. En fin cosas que pasan en Noruega. Es mas fácil que seas atacado por un "Cabrón" que te atropelle un coche o te atraque un criminal.
Despues del macro puerto y el macro susto bajo a tumba abierta hasta Korgen y de alli decido llegar a Mo i Rana a 37 kms. Llego bastante tocado. Busco Hotel y encuentro el Hotel Svartissen, donde, como no, me enamoro de la recepcionista. Rubia y ojos azules claros. Pienso que es la misma cada noche. Me recomienda el restaurante Ranas, donde me meto una macrolasaña buenísima. No he podido ver la ciudad, por el mal tiempo.
Canción del día: "voces de Tango" de Mas Birras.
"Noruega es un lugar durísimo en todos los aspectos. Es una contínua lección de superación personal".

4ª Etapa Noruega- (Steinkjer- Namsskogan)- 160 Kms





























He tocado el piano en el salón del refugio de montaña de Namsskogan. Un piano pequeño. Me he relajado unos instantes. Una familia Noruega con tres crios inquietos apenas notaron mi presencia. Ambiente relajado tras los cristales empañados del albergue. Afuera la lluvia incesante marca el territorio y dicta cada paso que doy. Tierra dura, desesperante para el viajero. He llegado calado hasta los huesos y tiritando como un gatito bajo la tempestad.
Namsskogan es un lugar de paso. Un bálsamo para el naufrago cansado de agua y bosques interminables. Hay carteles que indican las distancias a las ciudades.- Paris (2496), Moscú (1541), Lenningrado (819), Tromso (8894), Roma (3101), Oslo (770), Nordkapp (1372). Polo Norte (3053).
Las familias noruegas viajan en caravanas estupendas a lo largo de toda Noruega. Paran en albergues para cenar o aprovisionarse y continuan rumbo al Norte. En la tv noruega están anunciando el dopping de Ricco, la cobra. Mi habitación es diminuta con ducha compartida. No me puedo quejar, porque estaba ya entrando en hipotermia y encontré este albergue en mitad del desierto verde que me rodea. Estoy con un catarro que empieza a ser fuerte. Tantas horas sobre la burra hacen que pienses en muchisimas cosas; entre ellas está la del porqué de esta aventura, con lo bien que se viaja en caravana o en coche. A veces no encuentro explicación, pero otras tan solo me dejo llevar por los pelos de punta de todo mi cuerpo, cuando experimento las sensaciones únicas que se viven sobre una bicicleta.
El recorrido de hoy ha sido brutal, con paisajes sensacionales. Lo peor las tormentas de la última parte del recorrido. Mañana han dado mas agua. Como me ha dicho un simpático señor mayor que hablaba algo de castellano: "Esto es Noruega, amigo", y es así. Espero ver el sol pronto.
En la habitación tengo una lamparita con dos corazones a modo de bombillas. A saber lo que habrán visto estas cuatro paredes. Pienso en lo durísimo que debe resultar el invierno por aquí. En pleno mes de julio ando congelado, con lo que no quiero ni imaginarme como será a partir de Noviembre, cuando todo esté helado y sin luz. Este valle es muy cerrado y apenas se ve el cielo. Sus gentes, al igual que el entorno, tambien son cerradas y distantes, aunque con el viajero muestran un respeto y una amabilidad entrañable.
"Vine aqui para conocer al que vive alli"
Canción del día: "Aves de paso" de Joaquin Sabina.

3ª Etapa Noruega.- (Trondheim- Steinkjer) 140 Kms











Dejé atrás Trondheim sobre las 8:00. Hacía frío y por momentos calor. Enormes rampas para abandonar la ciudad sumergida en lo mas profundo de la bahía. Seguí bordeando la costa dirección Levanger. No permitían el paso de la bici por un tramo de la E6, así que tuve que tomar una ruta alternativa mas dura y en ocasiones desconcertante. Llegué hasta Hommelvik y desde allí un calvario a 7,5km/h, dándolo todo durante un buen rato. Me costó una eternidad alcanzar Stjordal. El carril bici se metía hasta el aeropuerto y la estación de autobuses. Estaban en obras y habian adaptado un paso cubierto curioso, porque te hacía llegar hasta el mismo embarque de los pasajeros, que se quedaban un tanto sorprendidos. Yo a lo mío. Esperando salír del aeropuerto y enfilar la E6 dirección Steinkjer.
Siguieron, como no, subidas y más subidas. Me perdía y me volvía a encontrar. Estaba roto y apenas pasaban los kms. Bordeo los fiordos de Trondheim hasta que se cierra el valle y me digo:"toca subir puerto largo"; la cerrada de la sierra así me lo indicaba. Efectivamente, puerto de los largos. Llego a Hammer y desde allí odisea tras odisea. Ventisca con lluvia y rampas interminables hasta legar a Levanger. Allí tomo un tentenpié y me repongo del cansancio acumulado. Apenas llevo 90 kms y estoy reventado. Dos radios rotos, la rueda va como un ocho. Doy de comer a un ejército de gorriones que llegan a impactar contra mi brazo en su afan por conseguir un pedazo de pan. 55kms a Steinjker y 90 mas a Grong donde quiero pasar noche. El recorrido hasta Steinjker es increible, de postal. Pequeñas granjas y masias rojas contrastando con el verde de los montes forrados de abetos y coníferas interminables, Es el Beistjan Fjorden, fantástico enclave para la pesca y los deportes acuáticos. En cualquier momento espero ver un Alce o un oso, saliendo del espeso bosque.
El trazado se hace insufrible. Rampas de 6km/h. Subidas y bajadas contínuas, no avanzo nada. A 15 kms de Steinkjer se rompe el pedal izdo. Casi dos horas pedaleando con la pierna derecha. Al llegar a Steinkjer busco alguna tienda de bicicletas, pero están cerradas ya (a las 17:00 h cierran todo). Son las 17:02 h y todo cerrado. Paradoja.- si no hubiera tenido la averia hubiera llegado a tiempo (Murphy i love you!). Menos mal que están los Rema 1000 y Globes que cierran a las 21:00 h y tienen tiendas de bicis en su interior. No reparan pero tienen accesorios. Me pillo un par de pedales nuevos y a funcionar. Es tarde y decido hacer noche alli en un Hotel muy confortable (Quality Hotel).
Me evado unos instantes por las calles de esta ciudad portuaria que no tiene gran cosa, tan solo el entorno inmenso. Hay una iglesia con la torre separada toda blanca y puertas verdes malaquita. La zona de la ria está bien, pero recuerda a las ciudades industrializadas costeras de inglaterra. Las chicas eso si, son guapisimas para variar. Me miran y sonrien: "debe estar loco el barbudo; solo con semejante equipaje y en bicicleta". La gente en genral es amable y cordial, siempre te hablan con una sonrisa. Son muy respetuosos conduciendo. Paran para adelantarme, aunque esté subiendo un puerto. Normalmente circulan a 80-90 km/h.
La moral se mina por momentos, porque uno piensa en todo lo que me ha ido pasando desde el principio y la verdad es que te desmoralizas un poco, pero por otro lado están los instantes congelados, mágicos, de naturaleza salvaje que me recompensan de todo cuanto me pueda suceder.
"Al que no sale de su refugio no le pasa nada; ni bueno ni malo, nada. Es como el hierro de una barandilla; se oxida con el paso del tiempo hasta que no sirve y lo cambian. Yo, prefiero forjar mi propio presente".
Canción del día: "La lengua popular" de Andrés Calamaro.

2ª Etapa Noruega- (Alvdal- Trondheim) 205 Kms











El día comenzó lluvioso; suave y fina lluvia que me acompañó por el tranquilo valle de Alvdal. Me despedí de él y le agradecí su hospitalidad con el viajero. Al llegar a Tynset comenzaron los puertos de montaña. Rodeado de un paisaje increible, de cuento de hadas, las subidas eran constantes, al menos 30 kms, hasta que al fin coronaba el collado de la fantástica cadena montañosa del interior. Comenzaba a soplar el viento y lo hacía a mi favor. Todo cuesta abajo a tumba abierta, con una panorámica de las zonas boscosas coniferas. Los olores a bosque y humedad me reconfortaban despues del palizon de hacia un rato. Las piernas iban bien y el cuerpo tambien, algo fatigado pero bien hidratado. Subidas y bajadas hasta dejar la ruta 3 y pillar la E6 que me llevará hasta Cabo Norte. Mucho tráfico, sobretodo de caminones y poco arcén. Con la lluvia y el tráfico rozandome, me preguntaba continuamente eso de ¿qué hago yo aquí con lo bien que estaría en...?
Sale al fin el sol tras dos días calado. Es un espejismo, porque lo que me espera despues es brutal. El breve sol realza todavia mas la belleza de los bosques y montañas Noruegas. Llego a Storen. Me quedan 52 kms hasta Trondheim, pero en un tramo de la e6 no dejan circular bicicletas. Hay un carril bici bien señalado en principio. Todo va bien, sale el sol se esconde, gotea un poco, viento suave, pero a lo lejos se atisba una masa negra muy densa que se acerca a toda velocidad. A 27 kms de Trondheim me pilla una ventisca enorme. Frio, vientohuracanado en contra y gotas de lluvia congelada como proyectiles.Consigo guarecerme en una gasolinera de Melhus. Estoy un rato y continuo poco a poco aunque con lluvia y viento. Tiempo espantoso. El carril bici aparece y desaparece a su antojo, teniendo que volver sobre mis pasos varias veces. Tras 10 horas y otros 200 kms llego a Trondheim, con el alma rota de tanto avatar. Mereció la pena por lo vivido en el camino, sus paisajes, sus silencios, los olores y los matices.
Trondheim decepciona un poco al entrar. Es de esos lugares que tienen un extraño extrarradio; nunca sabes donde está el centro de la ciudad, o si es asi toda ella. Al final llego al casco antiguo y mi impresión cambia por completo. Es una ciudad portuaria con un gran puerto y canales que se internan en la ciudad. Tiene una hermosa catedral y calles con mucho encanto. Es limpia y muy bien cuidada. Chicas increibles como en todos los lugares por los que paso.
Trondheim mezcla edificios modernos y centros comerciales con casas, tabernas, pub´s, iglesias y paseos antiguos. Eso si Mcdonalds y Burguer King han colonizado estos lares. Solución rápida para el que escribe y para turistas sin complicaciones. Alli me encuentro con 4 españoles de Toledo. Ibéricos hasta la médula. El tono de voz es inconfundible y el nivel de inglés tambien. Es cierto eso de que el español es la persona que se pega toda la vida intentando aprender inglés.
Son gente muy cordial, les hablo de mi viaje y no se lo creen. Ellos van tambien a Cabo Norte pero en autobus y dos viajes en avión. Me despido de ellos con cierta nostalgia del castellano, del calorcito y las costumbres ibéricas.
Las gaviotas pelean por su lugar de privilegio sobre las azoteas de Trondheim; es igual que en cualquier ciudad portuaria de España, china o la India.
Mañana será un día duro, espero que mejore el tiempo. He alcanzado la costa noruega en dos días. A partir de ahora iré paralelo a la costa atravesando la espina dorsal de la peninsula noruega, con entrantes de mar y fiordos continuamente.
La recepcionista me enamoró con sus enormes ojos azules y mirada cómplice, como si de algo nos conociesemos. Y es que en cierto modo nos conocíamos, porque es la historia que se repite desde siempre, la recepcionista y el viajero que va hacía el Norte. Cada día la misma escena con idénticos protagonistas; por eso en el fondo ya éramos viejos conocidos desde hace unos cuantos viajes.
Canción del día: "La estrella Polar" de Pereza.
"Todo lo que dejo atrás son los cimientos de mis sueños futuros"

miércoles, 12 de agosto de 2009

1ª Etapa Noruega- (Hamar- Alvdal) 200 Kms












11/07/2008.- Aeropuerto de Barajas.- Madrid.

Comienza el periplo. Cargado de soledad hasta los huesos, me embarco en la realización de un sueño que desde crío insiste. Por fin, a pocas horas de iniciar mi andadura por el Gran Norte, me invaden sensaciones encontradas. Mi estrés se quedó al introducir las alforjas y la burra en la cinta de embarque. Atrás quedaron los nervios del viaje, los cierres del mes, los informes, las montañas de papeles…
Sentado en el suelo del aeropuerto, como un polizón mas, me despido de Isaac y voy a mi encuentro personal, mi yo vivo, mi yo no social...mi verdadero yo, sin nada mas que mis ganas de conectar con el entorno mas salvaje de una Europa demasiado industrializada, con pocas zonas auténticas, que conserven la esencia de los pueblos y las costumbres ancestrales. Noruega me espera, para enseñarme toda su crudeza; se que me lastimará y me curara las heridas, se que al final me mostrara su verdadera esencia, la de la supervivencia en un medio hostil y difícil; reservado solo para unas pocas especies animales y unos cuantos Samis, duros y fuertes como la roca. Capaces de vivir en medio de la ventisca polar y soportar la oscuridad eterna del invierno. Allá voy, dispuesto a recorrer Noruega desde Oslo a Cabo Norte. Todo el país de Sur a Norte.

Se va mi hermano Jesús, que me acercó hasta Madrid y comienza ya mi soledad absoluta durante estos veintitantos días.

Sé que me encontraré con muchas dificultades, pero mi premisa de partida es que no va a suceder nada que no sea capaz de resolver; voy con la convicción de que lo que voy a vivir es único y maravilloso, porque voy a estar donde quiero en cada momento. Por eso se que nada malo me sucederá. Aprenderé de los momentos duros y me fortaleceré de aquellos en los que vibre todo mi cuerpo por las sensaciones únicas que este viviendo.

Allá voy.-

12/07/08.- sábado tarde, los chicos y chicas noruegos compran cervezas en el Rema 1000 y se reúnen todavía con el sol de Julio, entorno al embarcadero del gran lago Rosenlundvika, en Hamar. La belleza de las mujeres en este lugar asombra al extranjero. Bellezas naturales, de carnes recias y cabellos dorados, ojos azules y bocas perfectas. Son gente sana, que aprovechan los meses de verano para disfrutar la calle y el sol.
Es curioso como un lugar idílico, puede incluso convertirse en la prisión de uno, si las circunstancias ajenas así lo dictan. Hoy debía de haber comenzado el viaje a lomos de mi burra, pero se perdió en el camino entre Madrid y Oslo. Nadie sabe donde está. Es uno de esos misterios de aeropuerto.
Ayer noche al llegar al Oslo Airport, me cayó una losa cuando me dijeron que la bici estaría en Madrid o a lo peor rumbo a China o USA. Debía coger el tren de cercanias que me tenía que acercar a Hamar para pasar la noche en el Hotel First Victoria. El tren salía del mismo aeropuerto a las 23:45 y eran ya las 23:15 y seguía perdido por el aeropuerto, sin burra y sin reclamación. Una mujer amable me ayudó a hacer la reclamación pertinente y decirles donde me iba a hospedar para que tramitasen todo rápido con el fin de que la bicicleta llegase en un par de días a Hamar.
Corrí como alma que lleva el diablo hasta la estación, donde conocí a Cristina, una chica Noruega que me ayudó a encontrar el andén adecuado. Me contó que venía de Perú de subir montañas durante un mes. Era rubia de pelo corto y muy atlética y atractiva. Le expliqué mi peripecia, un ciclista sin bicicleta y lost in traslation. Me dijo que el viaje que quería realizar era formidable, pero de muchísima dureza. Me ayudó a encontrar el departamento en el tren. El asiento 69 de un tren abarrotado rumbo a Tromheim. En el 70 el único borracho de todo el tren. El tipo era asqueroso, con un bigote fuera de tiempo, maloliente, descalzo, sudoroso y con un hipo descomunal. No me quitaba el ojo de encima y me hacía todo tipo de insinuaciones en Noruego y en Ingles; me ofrecia bebida continuamente. Se levantó un par de veces a la toilette y de paso al bar del tren para repostar en su largo viaje de toda la noche. Yo gracias a Dios bajaba enseguida, en Hamar.

Una vez en el First Victoria, descansé con la preocupación latente durante toda la noche.
En la agencia todavía no saben nada, en el aeropuerto de Oslo tampoco y en Madrid mejor ni hablar. Debo esperar al lunes. La espera desespera y la ansiedad se ha instalado en esta habitación aguardando noticias que no llegan.
Confío que los próximos días traigan mejores noticias y pueda emprender el viaje lo antes posible, porque es un recorrido muy exigente y ya de por si voy muy justo de tiempo, con lo que perder dos o tres dias, supone no poder descansar ninguno durante las siguientes jornadas y además hacer mas kms diarios de los previstos.

Seguro que mañana es un gran día.-

13/07/2008.- Domingo.- Hamar

Domingo por la mañana; sigo esperando. Por fin localicé mi bicicleta. Está en Oslo. Me han dicho que hoy o mañana me la traerán al hotel. Una gran noticia, por fin!!
La espera es una habitación incómoda para el ávido de aventura. Tengo unas ganas de pedalear que me muero. No veo el momento de montarme en la burra y susurrarle eso de: “venga vámonos a Nordkapp compañera”.
Las mañanas del domingo son especiales en cualquier lugar del mundo. Aquí en Noruega, uno se levanta y se asoma por la ventana y hay un aire de domingo semejante a otro lugar cualquiera del planeta. Me acerqué a la iglesia de Hamar Domkirkei, una iglesia protestante moderna, blanca, con un campanario altísimo y techos de pizarra negra. Los paseos matutinos por las zonas verdes de estos lugares adquieren un colorido especial. El sol brilla con toda su fuerza en los cabellos “Timotei” dorados casi blancos de las chicas del lugar. Hay muchas zonas verdes y una comunión con el entorno increíble. La gente es cordial, pero un tanto distante, aunque es mi sensación, claro, porque también puedo ser yo el que tenga problemas para integrarse con ellos. El chico del Hotel, un chaval rubio, alto y muy serio, me ha sorprendido cuando le he preguntado si hablaba algo de español. Me ha hecho un gesto seco y rotundo de que no. Pero al segundo me salta con “chiqui chiqui” y “¿Por qué no te callas?” y “Chavez cabron”. Casi me meo.

La bicicleta llegó con una llamada de teléfono a la habitación 416 sobre las 15:30 horas. Al fin mi burra estaba conmigo!! Después de montarla y ajustarla bien, pedalee un buen rato para desentumecer los músculos de las piernas, agarrotados de tanto hotel y tanta siesta prolongada.

Comencé a disfrutar de Noruega; es curioso como un mismo paisaje adquiere matices sensacionales o lamentables según el estado de ánimo del que observa. La belleza está en los ojos del que mira. Me siento acompañado desde que “ella” llegó.
Mañana temprano iniciaré la ruta por tierras noruegas, con dos días de retraso. Espero disfrutar de cada rincón que esta tierra me permita visitar.

14/07/2008- Hamar- Alvdal.- 200 kms

Taberna-hotel de Alvdal.- Hoy disfruté sobre la burra. 200 kms y casi 10 horas de pedaleo. Los primeros 120 kms buenas sensaciones aunque el peso de las alforjas me hace difícil mantener el equilibrio. Bosques muy cerrados, lluvia fina y claros espectaculares. Muchos matices, olores, rincones sacados de los cuentos de los hermanos Grimm. Impresionaba mirar a mi alrededor y no ver nada mas que masas de bosques interminables. Tapices de mushos y líquenes, hojarasca, ramajes, bruma, soledad y naturaleza salvaje. Piel de gallina. Un zorro sale a la carretera y cruza tranquilo a 5 mts de mi. Dos urogallos salen volando a escasos metros, ruidos sospechosos, enigmáticas formas que se confunden con la espesura del bosque, sonidos de pájaros, arrendajos, halcones…señales de peligro…Alces.

Comenzó la lluvia fuerte y los últimos 80 kms fueron interminables, las piernas estaban pesadas y el recorrido era un continuo subir. Ligero viento en contra. Me deshidraté al final. Llegué a Alvdal y decidi hacer noche alli. Es un lugar de paso sin mucho que ver, exceptuando el brutal paisaje que siempre acompaña esta tierra. A lo lejos se adivinan las rampas de salto de ski. Los deportes de invierno aquí son la estrella. Son verdaderos fanáticos del ski de fondo con tiro a diana.

Me hospedo en una taberna-hotel muy confortable con una especie de Bungalow para mi solo. Llevo antifaz para dormir, porque no se hace de noche y sobre todo cuanto mas al norte, mas horas de luz.

Mañana mi intención es llegar ya a la costa por Trondheim. Debo recuperar los dias perdidos. La idea de visitar las islas Lofoten pierde fuerza por lo justo que voy de tiempo.

Día dedicado a mi familia.- “Mi camino no valdría nada sin vuestro aliento”

Canción del día: “Soledad” de Jorge Drexler